Crítica: Celacanto – Luz de Negro Invierno (2021)


Desde que tuvo un mínimo de edad para poder hacerlo, el joven recurría a un paseo por el bosque. En él, encontraba un lugar de meditación y paz, donde poner en orden sus ideas. Sin embargo, desde hacía un tiempo, nada, ni tan siquiera su especie de ritual, parecía darle sosiego o claridad de pensamiento. El ansia de acabar con todo era cada vez mayor. Una y otra vez se preguntaba qué sentido tenía el hecho de estar constantemente luchando en todos los aspectos de la existencia. Ya nada le daba fuerzas para seguir. Llegó a la arboleda por la mañana temprano. Anduvo como dos horas y media. Al fin, decidió tumbarse. Observó las ramas que le alzaban en el cielo gris como si fuese la última vez. Cerró los ojos y lloró en silencio. Necesitaba sanar en todos los aspectos. Si no lo conseguía, ¿cuánto tiempo más sería capaz de aguantar así?…
Bienvenidos al universo de Celacanto.

Los Sludge Doom metaleros Celacanto vuelven a la carga con su nuevo L.P «Luz de Negro Invierno», editado el pasado 15 de octubre de 2021 de forma digital e independiente.

Su alineación es: Juan P (guitarra y voz), Víctor (bajo), Manu (batería).

Señoras y señores, los de Castellón lo han vuelto a hacer. Quien piense que el rock, en cualquiera de sus encarnaciones o variaciones está muerto, tan solo debe oír la música que crea este power trio para darse cuenta de lo equivocado que está. Dramatismo, intensidad, simpleza (en el buen sentido de la palabra) y autenticidad. Todo eso emanan las seis canciones que componen su última y flamante obra. El tratamiento en los estribillos es tan maravilloso como desgarrador, mientras que los desarrollos instrumentales, más extensos que en otras ocasiones, no os dejarán indiferentes. De forma completamente subjetiva solo puedo poner dos pegas: los instantes puntuales de psicodelia en las seis cuerdas mostrados en ‘Paisaje Onírico‘ y ‘Luz de Negro Invierno‘, y la portada. Algunos pensaréis que no hay problema con ambas cosas. No obstante, para un servidor, lo primero hace que pierda intensidad el tema donde se introduce, perdiéndose durante un breve espacio de tiempo en un profundo mar atmosférico que me resulta excesivo. Lo segundo, es debido a la cantidad de bosques que se ven por ahí, además de que en su caso es la segunda vez que utilizan algo así. Por lo demás, ni un mal pero puedo poner.

Gruesas, melancólicas y arrastradas son las «hachas» de Juan P. La adicción que crean sus riffs no es ni medio normal, demostrando un equilibrio perfecto entre potencia y «suavidad». Ah, no sé si es cosa mía, pero ¿no notáis influencia de los viejos Mastodon en ‘Soga Urticante‘ y ‘La Senda de la Introspección‘?

En el apartado vocal, las melodías vocales, tan arrastradas como apesadumbradas, se agarrarán a vuestro espíritu como pocas veces os ha ocurrido antes.

El bajo atruena y tiene una gran presencia a lo largo y ancho de Elepé. Si sois amantes de dicho instrumento, vais a alucinar con las bass line de Víctor.

La percusión, se mueve cómodamente en el amplio espectro de los mid tempos, siendo dinámica en todo momento.

Me volaron los sesos ‘Letanía Inacabada‘, ‘Maraña Cromática‘ y ‘Soga Urticante‘. ¿Se puede hacer mejor? Yo creo que no. ¡Vaya temazos!

Sin duda, «Luz de Negro Invierno» entra de cajón a mi top ten de lo mejor de 2021. Si buscáis «ruido» de calidad y fuera de lo común, Celacanto os lo dará.

Nota: 8
Autor: Chus

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