Crítica: Pylar – Delyrio (2026)


..A pesar de todo, seguía siendo consciente de lo que ocurría a su alrededor y a sí mismo. Estaba dentro de una especie de vaina. Percibía como poco a poco su cuerpo y mente estaban cambiando. En unas horas, no quedaría ni un ápice del hombre que una vez fue, para convertirse en una suerte de arácnido que obedecería a la reina. Mientras los minutos pasaban de forma inexorable, procuraba aferrarse a los recuerdos de su familia. Con suerte, el ejercito lograría acabar con los alienígenas. Con suerte su mujer e hijas no pasarían por ese infierno. Con suerte, alguien vendría a rescatarlo. Sí, con suerte….
Bienvenidos al universo de Pylar.

Los Drone Doom metaleros Pylar, lanzaron su noveno Larga Duración «Delyrio» el pasado 10 de julio de 2026. El sello encargado de ponerlo en el mercado no fue otro que Cavsas.

La formación del combo es: Gamaboz (batería), Mesagret (bajo), Lingua Alauda (violines), Ibb-ib’thu The Renegade (voces), Linea Serpentinata (voces), Bar-Gal (guitarra, sintetizador, Ley de Salazar).

Antes de arrancar la reseña, desde ya advierto que si no os gusta la mixtura de géneros mencionada más arriba, no sigáis leyendo. Amigos, esto es café para los muy cafeteros. Durante los casi 39 minutos que dura el asalto, los de Sevilla nos trae un disco inquietante a más no poder. Las cuatro tonadas que lo componen os llevarán a un viaje sin retorno, donde la ira reprimida, junto con atmósferas asfixiantes y obsesivas repletas de una oscuridad apabullante, harán que perdáis la cordura. A su vez, la producción es envolvente, mientras que el artwork le viene como anillo al dedo.

En las seis cuerdas, tenemos desde dobles armonías psicóticas, hasta riffs repetitivos y nihilistas. No faltan las partes calmadas y ambientales.

Respecto a las voces, el abanico de registros es amplio. Degustaréis growls, clean vocals susurradas y coros prístinos perturbadores.

El bajo se hace notar en la inicial ‘Apoteosis’. En otro orden de cosas, y entrando de lleno en la percusión, no esperéis ni el más mínimo resquicio de celeridad. Lo que prima aquí son los mid tempos más agónicos, no carentes de dinamismo.

Destacaría la ya nombrada ‘Apoteosis’ y ‘Enajenación’. Por cierto, ojito a los últimos compases de la última que he mencionado. No os digo más.

En conclusión,«Delyrio» no es para mí ni de lejos, mas la calidad que atesora es innegable.

Nota: 7
Autor: Chus

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