
Roturas. El abismo eterno, jamás presentido en su más aberrante naturaleza, rubrica con impenitente obstinación ese pasar del tiempo disgregado en un hediondo pudridero de almas desesperadas a perpetuidad. Así, lleno de asombro enloquecedor, captas la ausencia completa no ya solo de tu cuerpo sino el deceso anímico motivado por las razones ocultas en la indiferencia adquirida al traspasar el sobrevenido infierno que te dispersa en una molicie de cenizas remotamente unidas a tu expersona, roto en trozos minúsculos de lo que una vez fuiste considerado como alguien con rasgos humanos. Cuando crees en la imposibilidad de tu salvación, una serie de mensajes sonoros te vincula a ese dolor fuera de lo físico en el que mediante una sinestesia macabra ves un mensaje asociado a una legión anarquizada que se arrastra tras de ti articulando, en un gruñido aterradoramente homogéneo surgido de sus bocas sin lengua, las litánicas palabras anteantrópicas recitadas en un desacralizado contexto nigromántico cuyo significado maléfico te previene del círculo llameante que atravesarás en una elección voluntaria de infernal permanencia abrasadora.
El disco de hoy es «Still» (Calma), el sexto elepé del sexteto alemán Finsterforst (Bosque oscuro) que fue publicado por el sello germano AOP Records el 31 de julio de 2026 en formato cedé, doble vinilo de 12″ y digital. El estilo que practican desde su origen en 2004 nos remite al folk/viking metal pagano.
La portada es una pintura acrílica de suaves colores envolviendo con un magnánimo halo de melancolía al paseador que toma el centro de la obra.
El listado de canciones lo componen 9 temas con una duración variable respecto al minutaje. Destaca el corte ‘Leere’ (La nada) de 24:11 que precede a las dos correctas versiones de Immortal y Pink Floyd que cierran el disco.
La escucha completa excede la hora y cuarto de duración íntegra con una producción de formidable sonoridad acústica.
Los ritmos son semilentos en su conjunto, adheridos a una dinámica lograda de intensidad emocional.
La voz preeminente es densa y rotunda en una aproximación filosófica a la vida nórdica naturalista. Comparten este apartado secciones ásperas, limpias y momentos corales de indudable calidad resonante.
Las guitarras elaboran capas de fortaleza melódica no exentas de tintes dramáticos implementados.
El bajo ocupa un espacio reducido en cuanto a líneas regias. Aun así, en la pieza ‘Herbstwanderung’ (Caminata de otoño) reclama un lugar en forma de aplicado solo del que es despojado en el resto del álbum.
La batería -a los parches, los platos y el doble pedal- remarca una participación pulsátil de constante elegancia técnica. Subrayar el empleo del acordeón en las nombradas ‘Herbstwanderung’ y ‘Leere’ que, según su instrumentista, persigue evocar cantos tabernarios en medio de un bosque profundo, haciendo referencia a la región de la Selva Negra (Schwarzwald) en el estado de Baden-Wurtemberg al suroeste de Alemania de donde procede la formación. Igualmente, arreglos orquestales y sinfónicos enriquecen épicamente la propuesta de Finsterforst.
Coda: un disco que avienta la boscosa luz cerrada del metal moderno.
Nota: 8.
Autor: Deaderia.

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