
Lo que comenzó siendo una reunión de animalistas, acabó por convertirse en una peligrosa secta. Rendían culto al perro. Un animal noble, fiel y cariñoso. Sin embargo, la misma bestia, también podía ser agresiva. Precisamente, es lo que con el tiempo fueron, violentos. Si bien era cierto que entre los miembros del culto existía unos lazos inquebrantables, el resto de la humanidad fue vista y considerada sus enemigos. Según ellos, cualquiera que no respetase no solo a los canes, sino al resto de los animales, debía morir. Fue entonces cuando comenzaron las cacerías humanas. Nadie estaba a salvo en aquel pequeño pueblo…
Bienvenidos al universo de Deathcult.
El tercer trabajo de los Black metaleros Deathcult, «Cult of the Dog», sale hoy 2 de octubre de 2026, por mediación de Soulseller Records.
Su line up es: Skagg (guitarra y voz), Hoest (bajo), Thurzur (batería), Lava (guitarra).
Tal vez lo nuevo de los noruegos no destaque por su frescura. Sin embargo, ante la convicción con la que ejecutan el género anteriormente mencionado, sumado a la intensidad que emana todas y cada una de las tonadas que conforman el redondo en cuestión, solo puedo sonreír mientras asiento en señal de aprobación. Las composiciones son rabiosas y nihilistas, donde hay poco espacio para las melodías. Por otro lado, y en el buen sentido de la frase, puede resultar lineal, ya que no hay altibajos en ningún instante. Si nos metemos en terrenos de producción y artwork, el sonido es lo que se espera, o sea sucio y orgánico, mientras que el artwork, no sé qué pensaréis vosotros, pero para un servidor, no llama demasiado la atención.
Letales, obsesivas y simplistas son las seis cuerdas. No abusan para nada del tremolo picking, aunque como era de esperar no se olvidan de tal recurso. Lo que sí prima son los riffs fluidos y gélidos. Asimismo, degustaréis dobles armonías puntualmente.
Los predominantes shrieks mandan con mano de hierro a lo largo y ancho del Long Play. Ahora bien, saben ceder espacio a clean vocals insidiosas cuando es necesario. Anecdóticamente, se atreven con coros prístinos en ‘Eat Broken Glass’.
Se hace notar el bajo en ‘Pseudocommando’ y ‘Hyperviolence’. En el resto de tonadas pasa más bien desapercibido.
En los parches, existe un equilibrio perfecto entre celeridad y contundencia. Eso se traduce en que lo mismo vuestras pulsaciones subirán peligrosamente ante frenéticos skank beats, que se os helará la sangre con unos rocosos mid tempos.
Recomiendo especialmente ‘Author of Caedes’ por su musicalidad. Si queréis saber a qué me refiero, ya sabéis que tenéis que hacer.
«Cult of the Dog» no cambiará vuestra vida, tampoco lo pretende. Lo que sí logra, es provocar lesiones de cuello por exceso de headbanging. Dadle la oportunidad que merece, hacedme caso.
Nota: 7
Autor: Chus

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