
La consunción humana. Sobre las 3 y media de la madrugada del 3 de enero de 2022 los servicios médicos de emergencia acudieron a la llamada efectuada desde una vivienda en la localidad de Slaughter -de unos 1.000 habitantes- perteneciente a una zona rural del condado de East Feliciana en el estado americano de Luisiana: unos padres comunicaron que su hija de 36 años había dejado de respirar. Su cuerpo fue encontrado sin vida en una posición de hundimiento sobre un sofá, prácticamente fusionado a la tapicería del mismo y mostrando unas condiciones extremas de insalubridad. La investigación inicial sobre su caso apuntaba al llamado síndrome de enclaustramiento por lo que se produce una parálisis total de los músculos y la imposibilidad de hablar, pero con la consciencia y funciones cognitivas intactas. La comunicación circunstancial se establece a través de parpadeos o movimientos oculares verticales. En los casos de gravedad superior, la parálisis ocular impide cualquier tipo de movimiento. El estudio forense practicado señaló un sentido de atrapamiento en su propio cuerpo como consecuencia directa del abandono producido y una atrofia provocada por la situación de inmovilidad, no dependiente de una enfermedad neurológica progresiva natural del tronco encefálico responsable de la conexión del cerebro con la médula espinal controladora de funciones vitales e involuntarias como la respiración, el ritmo cardíaco, la presión arterial, la deglución y el sueño. La fallecida estuvo sentada durante aproximadamente 12 años sin recibir atención médica en ese tiempo, siendo la causa final de su muerte una sepsis fulminante -enfermedad potencialmente mortal en la que la respuesta inmunitaria del cuerpo ante una infección se descontrola comenzando a atacar a sus propios tejidos y órganos- y la falta de alimento necesario para que el cuerpo funcionara correctamente. Los padres de la víctima -actualmente ambos con edades cercanas a los 70 años- fueron condenados por homicidio involuntario a una pena de 40 años de cárcel con un mínimo de 20 años en prisión efectiva -tras ser suspendida la mitad del cumplimiento total- y una posterior libertad condicional de 5 años.
El disco de hoy es el elepé «Transcend into Oblivion» (Trascender hacia el olvido), lanzado el 27 de febrero de 2026 por la discográfica californiana Metal Blade Records en formato cedé, vinilo y digital. Es el tercer larga duración en la carrera del cuarteto estadounidense Necrofier (Fuego purificante de los muertos), practicantes de black metal melódico desde 2018. En dicho año lanzaron un epé debut con el nombre de «Visions in Fire» (Visiones en el fuego).
La portada es una semblanza infernal de una época repleta de misteriosa simbología nigromántica. Son doce los temas a escuchar, 10 canciones y dos ralentizadas instrumentales puente, sin descompensaciones en cuanto a la duración individualizada. Su escucha completa requiere un total de 57:53. El sonido es enteramente producido con una subrayada perfección emotiva. Los ritmos hilados son lentos, medios, rápidos y muy rápidos hábilmente organizados.
La voz posee una fuerza de encantamiento destructor con agudos de rasposo timbre sonoro, destacando las elongaciones genuinamente desgarradoras. En ocasiones, surgen voces invocantes soterradas.
Las seis cuerdas desafían la cordura direccionadas en una líneas cubiertas de un acusado carácter tenebroso aprisionante. Los solos transmiten una letanía de subyugante conmiseración.
El bajo puede aquí considerarse un elemento discreto de apoyo rítmico asumido. Por el contrario, la batería a los parches, los platos y el doble pedal, constituye uno de los cimientos cualitativos del álbum, empleando un conocimiento sensible de expeditivo trazado en unos terrenos de inconfundible alegoría miasmática.
Por último, destacar la aparición afortunada de teclados y sintetizadores catárticos a lo largo y ancho del elepé.
Coda: un disco creado desde la oscuridad de un fuego purificador más allá de un olvido perenne.
Nota: 7.
Autor: Deader.

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