
El pasado 5 de diciembre vio la luz el segundo álbum de la banda vasca de Death Metal, Sepulchral, titulado “Beneath the Shroud”, a través de Soulseller Records.
Sepulchral está conformado por Gaueko (voz), Dusk (bajo, voz) y Gorka (guitarra, batería). Además, en la grabación ha participado Pestilence Breeder como invitado en algunos solos de guitarra.
“Beneath the Shroud” se compone de once temas y una duración total de cuarenta y tres minutos nos encontramos como antesala de lo que nos vamos a topar, una intro melódica a base de una guitarra acústica, la cual da paso a un Death Metal de la vieja escuela que se mueve entre el Death Metal sueco de bandas como Nihilist o Carnage, con el característico sonido del pedal HM-2; crujiente y agresivo, y con un toque más primitivo, el cual sale a relucir en los momentos más pausados, aunque estos son los menos. Todo ello viene aderezado con solos punzantes, que nos recuerdan al mejor Metal Extremo de la época de los 80. Por supuesto, como no podía ser de otra manera, estamos ante un sonido completamente orgánico a lo largo de todo el álbum, el cual contiene crudeza y ni un atisbo de artificialidad. A pesar de todas sus virtudes, el álbum, bajo mi punto de vista, hubiera sido más redondo con una duración menor, pues algunos de los temas son bastante similares entre si. A pesar de ello, no pienso que sea aburrido, ni mucho menos.
En cuanto a la sección rítmica, esta se encuentra ejecutada, principalmente, a base de velocidad, a excepción de momentos puntuales más pausados como en el último tercio de ‘Torchless Crossroads’ o en algunas secciones de ‘From The Crypt, The Putrid Mist’.
El registro vocal se trata de un rasgado que destila podredumbre en todo momento, sin llegar a niveles del growl cavernoso o el shriek de corte más agudo.
En definitiva, “Beneath the Shroud” es un trabajo que va a disfrutar cualquier seguidor del Death Metal europeo de la vieja escuela.
Nota: 7
Autor: Ramón

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