
El triple asesinato de Canelones. En el pequeño municipio de 18 de Mayo -sobre unos 25.000 habitantes-, próximo a Montevideo al sur de Uruguay, se produjo un homicidio múltiple descubierto por la Policía durante la noche del martes 25 de noviembre de 2025 tras registrar una vivienda del departamento de Canelones, hallándose los cuerpos desmembrados de los progenitores -61 años de edad la madre y 62 años de edad el padre- y el hermano -34 años- del autor de los crímenes. La ausencia del padre -capataz de obra- en el puesto de trabajo motivó que dos de sus compañeros acudieran al lugar de los hechos para saber qué podría ocurrir. El hijo superviviente dio explicaciones desorientadoras, por lo que decidieron llamar a las autoridades. Inspeccionada la casa encontraron los cadáveres a lo que el joven de 27 años ofreció distintas versiones de lo ocurrido como que quería hacer <<una película de terror>>. Durante el interrogatorio declaró que odiaba a sus familiares -aun sintiendo empatía por ellos- y que debió haber actuado antes para terminar con sus vidas. La investigación sitúa los asesinatos entre el 21 y el 22 de noviembre, estableciéndose la imputabilidad del cometedor del triple crimen mediante informe pericial psiquiátrico debido a una patología mental afectable al juicio crítico autodeterminativo del sujeto que le hace incapaz de comprender el carácter delictivo de sus actos, llevándose a cabo el control carcelario del atacante y su posterior ingreso en un centro psiquiátrico.
El disco de hoy lleva por título el de «Red Hill» (Colina roja), el segundo epé de Murmur (Uno de los condes y grandes duques del infierno al mando de treinta legiones de demonios). Este quinteto -empezaron como terceto- radicado en Getafe -Madrid- llevan practicando black metal contemporáneo desde 2018, habiendo publicado hasta el momento un EP homónimo en 2020 y dos años después el LP «Pvtrefactio» (Putrefacción). El presente epé fue lanzado de manera autogestionada en formato digital a principios del mes de noviembre.
La portada es una inversión óptica del monumento al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles de Getafe bañada en un crepuscular granate acendrado.
El listado de composiciones lo forman tres canciones numeradas correlativamente en base al concepto de la colina roja empleado en una sucesiva trilogía episódica. Los temas guardan una duración pareja sin remarcables oscilaciones con 27:18 de minutaje en total.
La producción mantiene una pureza concomitante imbuida de una efervescente naturalidad no alejada de un pasado tamizado por una herencia sónica inherente. Los ritmos son principalmente lentos, medios, medios rápidos y muy rápidos -esto último ocurre en ‘Red Hill II: The Execution’ (Colina roja II: La ejecución).
La voz muestra un gran poder agudo de tímbrica concretización. En el apartado vocal hallamos también la inclusión de instantes guturales característicos.
Las guitarras combinan una inclinada naturaleza preternatural de inquietante partitura vestigial con apenas instantes de solo en ‘Red Hill I: The Dead’ (Colina roja I: El perecido) y ‘Red Hill III: The Calling’ (Colina Roja III: La llamada).
El bajo maneja su actividad rítmica con una arreglada sostenibilidad pulsátil.
La batería, a los parches, los platos -aquí sobresale-, y el doble pedal crea una certera rúbrica de intensa apropiación rítmica. Indicar, por último, el uso de sintetizadores/efectos sonoros de idónea implementación.
Coda: un disco notablemente formalizado en torno a su perdurable encanto místico de consecuencias freáticas.
Nota: 7.
Autor: Deader.

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