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May 16

Crítica: Vanagloria – Decadencia (2018)

BrokenTomb


Cuán lejos quedan los tiempos en los que la humanidad prosperaba. Echando la vista atrás, y teniendo en cuenta mi edad, supongo que todo comenzó a deshacerse el día en el que de dejamos de ser mortales. Esto fue posible gracias al descubrimiento de una sustancia que conseguía regenerarnos por competo. Obviamente aquello no estaba al alcance de cualquiera. Por otro lado, un grupo de extremistas religiosos no consentían aquello. Comentaban que eso era ir en contra de la voluntad de Dios. La clase obrera se fue indignando, hasta que acabó por matar a los ricachones que podían obtener el tan preciado elixir sintético. Al haber tantos frentes abiertos la tensión social se fue agravando cada vez más. Fue así como se originó la actual contienda a nivel mundial. Las ciudades hacía años que estaban devastadas. Poderosos carros de combate con la insignia de una calavera campaban por calles baldías. Mientras, personas como yo, intentamos resistir. La posibilidad de alcanzar la vida eterna había traído consigo solo un reguero de muerte….
Bienvenidos al universo de Vanagloria.

Vanagloria, el combo madrileño de Industrial Thrash Death Metal después de 14 años de carrera nos trajo el 1 de mayo de 2018 su cuarto L.P “Decadencia” vía Rock-CD Records. Durante estas esquelas, Broken Tomb se encargará de brindaros la oportunidad de que podáis leer su respectiva reseña.

El line up es: Iván Roca Mogica (bajo), Diego Millán (guitarra), Luis Miguel Merino (voz. También componente de Moribundo), Raulicio Sánchez (batería. Ex-Hateskor, ex-Ákratos).

Sin temor a equivocarme, puedo decir sin tapujos, que estamos ante el mejor disco de los de Madrid hasta la fecha. En esta ocasión han optado por usar más a menudo tempos altos y eso les ha venido genial. No contentos con ello, también muestran pinceladas de técnica extra, con lo que la intensidad y los enteros han subido considerablemente. A ver, cierto es que las melodías en los estribillos son mejorables y que la vena electrónica sobra, pero ahora sí, están en el camino correcto.

La producción ha mejorado muchísimo si la comparamos con la del anterior redondo “Vestigios de lo inhumano”. Por otro lado, el artwork es llamativo a la par que poderoso.

Los riffs, a caballo entre la nueva y la vieja escuela son realmente efectivos. Los hallamos fluidos, pesados y como os comentaba unas líneas más arriba con un plus de elaboración en la ejecución de los susodichos si la ocasión lo requiere. A su vez, terminan por ponerle la guinda al pastel unos loables solos.

Como era de esperar, Luis Miguel Merino sigue exhibiendo su ya clásica agresividad y versatilidad en las voces. Pocos límites conoce este hombre en su campo.

La batería es dinámica con tendencia a la celeridad. Ah, atentos al doble bombo camaradas.

Personalmente, destacaría “Cuatro pasos más “, “Mundo asesino”, “Nacido en la ceguera” y “Eso era antes, esto es ahora” por las siguientes razones:

Atentos a la lead guitar de “Cuatro pasos más “. ¡Espectacular!

La palabra que mejor definiría a “Mundo asesino” es “épica”. ¿Queréis saber por qué?, `pues oídla.

Muy descarnada se nos presenta “Nacido en la ceguera”. Sin duda el corte más salvaje de todos.

En “Eso era antes, esto es ahora” estos tíos demuestran que saben tocar y complicarse la vida con sus instrumentos para bien. Así sí.

La banda ha dado un paso de gigante en su evolución. De seguro que en próximos lanzamientos irán a más.

Nota: 7
Autor: Chus

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