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Nov 13

Crítica: Shantak – For The Darkening (2016)

BrokenTomb


Hacía tiempo que calló en una terrible depresión. El recuerdo del accidente que acabó con toda su familia lo fue carcomiendo hasta que no quedó nada de él. Las pesadillas eran constantes, y a pesar de la medicación ya no sabía que era real y que no. El ensueño más recurrente era el del castillo. Nunca recordaba como en sus sueños llegaba allí, pero una y otra vez se encontraba en una enorme sala con una antigua mesa de madera en el centro de la gigantesca sala. Las paredes estaban decoradas con lienzos. En ellos, se representaba no solo el fatídico día de la defunción de sus padres y hermana, sino también su decadencia. De repente, los paños cobraban vida, saliendo de ellos su gente en forma de muertos vivientes. Éstos, primero lo culpaban de lo sucedido, para en última instancia devorarlo sin piedad.
Lo único que deseaba era llegar a sentirse en paz. No tuvo nada que ver con lo que pasó, pero el sentimiento de culpa y tristeza era tan grande que lo estaba matando. Solo había una solución, y esa era el suicidio.
Al caer la tarde, se encaminó hacia el puente de las afueras de la ciudad. Llovía a mares cuando llegó al pontón. Miró hacia abajo y sin pensarlo dos veces se arrojó. No murió en el acto, pero a pesar de que el tormento duró varias horas tuvo en cada segundo de agonía la certeza de que su pesar estaba a punto de acabar.
Bienvenidos al universo de Shantak.

Shantak es un combo italiano de Melodic Death Metal formado en 2013. Un año más tarde apareció la Demo “Alpha for Awakening”. Finalmente, el 29 de abril de 2016 el sello Sliptrick Records edito el primer L.P del grupo bautizado con el nombre de “For the Darkening” al que le haremos reseña en estas esquelas.

El line up es el siguiente: Nicola Belotti (voz), Fabio Pierani (guitarra), Matteo Spada (batería), Federico Albini (bajo), Simone Mazzardi (guitarra).

El primerizo Long Play de los de Italia es una obra que supura melancolía y oscuridad por los cuatro costados. Las composiciones, ejecutadas a medio gas envuelven al metalhead con su negro manto desde el primer segundo de música. Es obvio que el conjunto tiene talento y buenas ideas, pero definitivamente le falta un par de puntos extra de fuerza en su propuesta. Si os queréis hacer una idea de por dónde van los tiros, podríamos compararlos con Los In Flames en la época del “Clayman” pero más edulcorados. A pesar de todo lo dicho, estoy seguro que los oyentes ávidos de este tipo de sonidos disfrutaran con creces cuando oigan el susodicho plástico.
La producción es cristalina, adjuntando un artwork frío y desolador.

Los riffs son depresivos e iracundos a la par. Los hallamos fluidos, a doble armonía, contundentes y carentes de distorsión. Todo ello lo adornan con unos más que correctos solos.

En cuando a registros vocales se refiere, nos toparemos con los predominantes growls, y con unas voces limpias siniestras.

La batería es sólida, ofrendando un buen trabajo de bombos y parches, pero todo, o prácticamente todo está tocado a mid tempo. Si queréis instantes de velocidad lo lleváis crudo compañeros.

Por cierto, cabe recalcar el buen hacer de Federico Albini y sus bass line.

Personalmente destacaría “The River” por ser la tonada más poderosa de todas.

Hermanos, si introducís este trabajo en vuestro reproductor. os daréis cuenta de ipso facto que estáis ante la banda sonora perfecta de un día sombrío.

Nota: 6
Autor: CHUS

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