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Sep 13

Crítica: Corprophemia – Abhorrogenesis (2016)

BrokenTomb

Aquella noche sería recordada por toda la eternidad. El ritual había acabado con éxito. El tierno pecho del bebe fue traspasado por el chamán. La sangre del retoño fue cayendo por los recobecos del altar, hasta parar en la boca del maestro. Entonces, el cielo se resquebrajó ante los atónitos ojos de los allí presentes. Era como si todo lo que existía se estremeciera de dolor ante la resurrección de ese ser. Al levantarse, el engendro miró a su alrededor durante unos segundos. No sabía quiénes eran todos esos humanos, pero necesitaba más plasma para poder recuperar todo su poder. De repente, excepto el brujo, el resto de sus aliados se despojaron de sus ropajes. Uno a uno se fueron acercando al esperpento, mientras que el hechicero les cortaba el cuello. El terror venido del más allá consumió ávidamente el “elixir” corinto. Al termino de aquella masacre, el monstruo y el nigromante se encaminaron hacia la ciudad……
Bienvenidos al universo de Corprophemia.

Canadá vio nacer al combo de Technical Brutal Death Corprophemia en 2006. En ese mismo año apareció su E.P “Perilous Divinity”. En 2007 llegó su primer L.P “Arrived in Pieces”. La banda al poco decide separarse, volviendo a la actividad en 2015. Finalmente, el 11 de marzo de 2016 se publicó vía CDN Records su segundo Larga Duración “Abhorrogenesis”. Este álbum por supuesto es la razón de que exista esta reseña.

El line up es el siguiente: Franky D’Alimonte (guitarra), Mat Lemmon (guitarra. A su vez componente de Hell Is Other People), Matt Kelly (voz), Jason Longo (batería. También forma parte de Blood of Christ, Dead Autumn, Mulletcorpse, ex-Bleak Destiny, ex-Blastomycosis, ex-Will of the Ancients, ex-Incantation (live), ex-Heaven Ablaze, ex-Strings of Ares (live), ex-Baptized in Blood).

Pues si os parece, dejémonos de monsergas y pasemos a la crítica. Enorme discazo el que se han marcado los canadienses. No solo demuestran con creces que saben tocar, sino que también son frescos con su propuesta. Por otro lado, es necesario comentar la inclusión de unos breaks de tempo y “hachas” que suenan a Deathcore a más no poder. Pero no os asusteis, para todo aquel que odie las nuevas tendencias, he de decir que son leves pinceladas que en ningún momento hacen “desmejorar” lo aquí expuesto. Ah, se me olvidaba, preparaos para escuchar octavador en sus guitarras.
La producción es cavernosa y descarnada, pero sobre todo contemporánea, adjuntando un artwork demasiado típico.

Los riffs no podrían ser más enfermizos. Los hallamos intrincados, fluidos, pesados y con alguna doble armonía. Señores, de verdad, estad atentos a las seis cuerdas. ¡Que maravilla!

Los registros vocales se basan en descarnados y bajos growls. No esperéis toparos con guturales agudos rasgados, ni clean vocals. Aquí solo hay brutalidad.

La batería no cesa en regalarnos cambios rasantes de velocidad. Aquí lo que predomina son los tempos altos y los blasts. Eso sí, cuando llega la pesadez preparad el reflex, porque haréis headbanging con tal pasión que os lesionaréis.

Personalmente destacaría ” …and Consumes Us All” y “I Am Free” por los motivos que estáis a punto de leer a continuación:

” …and Consumes Us All” es tan demencial que se os girará el cerebro. ¡Enorme temazo!

“I Am Free” rezuma originalidad por los cuatro costados. Además, por si esta característica tuvise poco peso, su bass line es más que loable.

Si ya lo escuchasteis ya sabéis de que hablo. Si por el contrario aún no ha sido así ¿a qué esperáis para hacerlo?

Nota: 8
Autor: CHUS

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